Regulatorio, Gobierno Corporativo e Integridad

La regulación es la intervención directa que realiza el poder público, por conducto de sus autoridades expresamente facultades para ello, con la intención de influir en el comportamiento de las empresas y el público en general.  La literatura internacional es coincidente en señalar que el objetivo de la intervención regulatoria es alinear el comportamiento de los particulares con el interés público.  Sin embargo, claramente la definición del interés público, y en consecuencia de la acción regulatoria, depende en gran medida de los valores y la agenda política del gobierno en turno.

México es una República representativa, democrática, laica y federal, compuesta por Estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior, y por la Ciudad de México, unidos en una federación.  De esta manera, el poder público en México se encuentra atomizado en múltiples autoridades federales, locales y municipales. 

En el ámbito federal, además de la distribución clásica de la división de poderes en Legislativo, Ejecutivo y Judicial, debemos considerar la existencia de autoridades públicas que ejercen facultades regulatorias, mismas que pueden ser entidades centralizadas, desconcentradas, descentralizadas o inclusive con autonomía constitucional.  Así, existen más de 300 entidades o autoridades federales, y cada una de ellas, con atribuciones para la emisión de regulaciones en el ámbito de sus facultades.

Aunado a lo anterior, se debe de considerar que México se integra por 32 entidades federativas que reflejan el mismo esquema de división de poderes de la federación, y 2,457 municipios mas 16 alcaldías de la Ciudad de México.  Cada una de estas autoridades con facultades para la emisión de regulaciones.

Al estudiar la naturaleza, objeto y efectos de las regulaciones, típicamente para efectos de análisis las podemos dividir en regulaciones sociales, regulaciones administrativas y regulaciones económicas.  Las regulaciones sociales son aquellas que buscan proteger valores públicos como la salud o el medio ambiente.  Las regulaciones administrativas son aquellas que buscan dirigir el comportamiento del propio aparato gubernamental en la interacción con los particulares.  Finalmente, las regulaciones económicas son aquellas que buscan influir en el comportamiento de las empresas, o agentes económicos en general, en su actividad productiva e interacciones en el mercado.

Se calcula que el acervo regulatorio vigente en México está integrado por cerca de 150,000 regulaciones.  Legalmente, en México tienen carácter de regulación cualquier normativa de carácter general cuya denominación puede ser Acuerdo, Circular, Código, Criterio, Decreto, Directiva, Disposición de carácter general, Disposición Técnica, Estatuto, Formato, Instructivo, Ley, Lineamiento, Manual, Metodología, Norma Oficial Mexicana, Regla, Reglamento, o cualquier otra denominación de naturaleza análoga que expida cualquier autoridad pública del país facultada para ello.

De las regulaciones vigentes derivan trámites y servicios.  Los trámites consisten en cualquier solicitud o entrega de información que las empresas, ya sean personas físicas o morales del sector privado, realicen ante la autoridad pública competente en el ámbito federal, de las entidades federativas, municipal o de la alcaldía, para cumplir con una obligación o, en general, a fin de que se emita una resolución.  Por su parte, un servicio es cualquier beneficio o actividad que una autoridad pública, en el ámbito de su competencia, brinde a particulares, previa solicitud y cumplimiento de los requisitos aplicables.

Hoy en día, México no cuenta con información confiable sobre el número de reguladores en el país, sobre sus requerimientos de información, formatos, inspecciones y verificaciones.  El problema se agrava porque además existe una falta de coordinación, y en ocasiones clara confrontación, entre autoridades públicas de los diferentes órdenes de gobierno, por lo que se carece de una visión nacional comprensiva y estratégica.

Todo lo anterior tiene efectos sensibles para las empresas en México.  Se calcula que la carga regulatoria que tienen que soportar los agentes económicos en México es del orden del 8% del PIB.  A pesar de ello, para operar legalmente en México, las empresas deben de cumplir eficazmente con toda la carga regulatoria y burocrática-administrativa, y para ser competitivos, deben de hacerlo eficientemente.  Por ello, emprendedores, empresas y agentes económicos en general que operan México deben de adherirse a y cumplir con todas las regulaciones de una manera responsable, y para ello, es altamente recomendable establecer códigos éticos de conducta internos ad-hoc.

Además de códigos éticos de conducta, en ASDEC recomendamos a nuestros clientes establecer formalmente un programa que integre un sistema interno de cumplimiento corporativo de políticas internas, procedimientos, controles y acciones que permitan detectar y prevenir violaciones a leyes, reglamentos, reglas, estándares, políticas y regulaciones en general, así como mecanismos efectivos de comunicación interna, entrenamiento y capacitación, auditoría, control, evaluación, presentación de informes y acciones correctivas. 

En ASDEC estamos convencidos de que el establecimiento de un programa de cumplimiento corporativo impacta directamente en los objetivos de generación de valor de la empresa al reducir riesgos de multas, infracciones y sanciones, comportamiento ilegal o deshonesto de empleados, así como el fortalecimiento de su cultura corporativa y reputación entre los diversos actores participantes a quienes impacta la empresa.

Por años consultores de ASDEC han venido estudiando el fenómeno regulatorio en México, trabajando el tema en los ámbitos público, privado y académico, resolviendo problemas para las empresas, trabajando en la elaboración de códigos éticos de conducta y en el establecimiento de programas ad-hoc de cumplimiento corporativo, de tal manera que nuestros clientes puedan dedicar su tiempo, dinero y recursos en actividades productivas que les permitan competir y ganar en los mercados nacionales e internacionales.  Por ello, en ASDEC nuestro negocio es impulsar el de nuestros clientes.